Mariel Norambuena Ugarte
23 años
Santiago, Chile
Bailarina y bailaora
manuflawer@hotmail.com
Esa muchacha que miras Es mi cuerpo ese en pedazos,
el que han recolectado vagamente,
con sus líneas y metáforas, mas no
con su propia melodía.
Cuerpo doliente y desarmado,
de mengana en día de fiesta
o de silencios mal sellados.
Yo no soy esta que tú miras
hueles palpas
y también lo soy, aunque tantas
veces no quiera.
El vientre se hincha
en esta tarde sin memoria.
Pero no es el niño,
si no el aire que ha quedado
entre mis piernas
un viento tibio y tranquilo
que jamás podrá ser en el olvido.
Eduardo Fariña Poveda
(Santiago de Chile, 1982)
Es inédito, En Chile cursó magisterio.
Algunos de sus poemas han sido publicados
en diversas revistas impresas y virtuales.
emzrink21@hotmail.com
HABITACIÓN AFIEBRADANo solo la enfermedad rondaba éstos jardines
Que en noches de luna ausente se atragantan sus plegarias
DORMIR EN ELLA ERA SENTIR SIEMPRE DÍAS FERIADOS
A menudo se practicaban los diagnósticos soñados
Su desorden era el teatro idóneo para una mente perturbada
Clonar el rebote desde la visceral o perra calle
Y no quitarse la resina que suda el cuerpo.
TODO LO QUE OBRA POR NECESIDAD TAN LENTO
TAN SOFISTICADO
TODO LO QUE SE EJECUTA CON LA MIERDA AL CUELLO
EN NOCHES DONDE NADIE QUERÍA PRETENDERSE.
CAMINAR ENTRE SUS CERVEZAS VACÍAS ERA CAUTIVARSE
Un colchón varado y con sus sábanas aleteando las huellas del placer
Cualquiera se podría perder en los cuadros que estaban impacientemente C
UNA MENTIRA QUE SE ADORA QUE SE ADORA GRITA O
QUE SE ADORA QUE SE ALEJA QUE SE ADORA L
De sus ventanas con la bendita gana de volver más soberbia GAD
Arden sus puertas y los más melancólicos señalan O
Que antiguas voces cantan sus insignificancias S
Cuando el azar de quién entra le permite confundirse en ella.
Llevarla con uno mismo adondequiera que se vaya
Cuando uno realmente quiera perderse
Muy lejos de tantos pactos perdidos.
Renato Dennis
ginecocratico@gmail.com
Es la década del ochentaya viene la fuerza
es la voz de los ochenta
y los otros cantan en las protestas
los neumáticos llaman en las esquinas
y los perros del amo comienzan la cacería
sobre guanacos escupen miedo y miseria
y el hollín del neumático baila
y las ollas no cesan de toser en las esquinas
y el neumático llama y el hollín baila
y el hollín del neumático baila
y las ollas no cesan de toser en las esquinas
y el neumático canta y el hollín baila
y las ollas no cesan de toser en las esquinas
y el neumático canta y el hollín baila
y el hollín del neumático baila
y las ollas no cesan de toser en las esquinas
y el neumático canta y el hollín baila
por la noche osada tensos muchachos
visitan por segundos mi casa
sin nada hablar y todo callar
gatos bípedos tropezando en techos con ladrillos y rocas
ya viene la fuerza
es la voz de los ochenta
y las calles bajas arden
y el suelo es la artillería
de piedras que no temen ni al zorrillo ni al guanaco
es de noche
y la única luz es la fogata de la esquina
al son de la queja de ollas y sartenes
la periferia está al centro de la ciudad
y el terremoto del ochenta y cinco
es como otra protesta en que todos corren
y gritan
pero esta vez la casa baila
y la biblioteca sin ningún libro cae
y se rompen las botellas de mi abuelo
y mi Madre grita y llora
y es ahí
en el umbral
en ese momento
en que la luz prendió su muerte
en mi pieza oscura
ya viene la fuerza
es la voz de los ochenta
y Santiago se moderniza privatizándose
con el club de toby de los chicago boys
la dictadura se moderniza privatizándose
mientras nos vamos la población
el niñito mira fijo la cordillera
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